lunes, 3 de febrero de 2014

Reflexión sobre los chicos del pasado

Sí claro, pero sabes, no sé a ti, pero yo con el tiempo, me di cuenta que los chicos del pasado habían sido una estupidez, la verdad de todo es que yo nunca los quisé ni mucho menos, estaba encaprichada y ya, fin. 
La gente cambia mucho, ahora yo miro para atrás y pienso como hey, es un chico bajito, le gustaba la música que nada que ver, no leía, no tenía buena ortografía, sus expresiones pasaron a ser un cliché y todo el mundo se las sabía de memoria, tenía sus vainas ñeras o de mal gusto, no se viste bien... en fin y pienso ¿cómo pude fijarme en él o en ellos? pero claro, eso lo pienso ahora, porque veo las cosas muy diferentes y porque aspiro a mucho más. Porque no he visto un progreso en el paso de estos años, en este momento de mi vida, jamás me involucraría de nuevo con una persona que pertenezca a ese pasado, por que es que ni físicamente ni como personas es lo que yo busco, lo que pasa es que cuando uno viene de una provincia y ve un conglomerado de personas tan reducido, se conforma con cualquier cosa, a lo mejor en la actualidad sea igual, a lo mejor falta más aventura y más viajes. Hoy en día veo chicos más guapos y me fijo ya hasta en la estatura, en cambio, los chicos que han estado en mi presente, o tal vez en mi pasado más reciente, son tan diferentes, son personas creativas, atractivas, inteligentes, claro que tienen sus defectos, puede que no sean las mejores personas del mundo, pero nada comparado con mi pasado, el cual me avergüenza recordar, es divino recordar eso y reconciliarse consigo mismo, viendo que en realidad las aspiraciones van mucho más allá. Es que hasta el sexo es importante, porque claramente, el buen sexo lo conocí hace poco, y ahí si que terminé de confirmar mi reflexión. Hay hombres para todo, y pensar que a veces uno pelea con amigas o con conocidos por personas que ni siquiera están en los planes de uno, que no vale la pena nada, llega ese hermoso momento, en el que todo da tan igual, ya no importa lo que hagan o hayan dejado de hacer, ya no importan las lagrimas, ni que se haya metido con chicas en tu cara, ya nada de eso importa, porque da tan igual, que hasta le deseas buenas cosas, podrías aconsejarle sentimentalmente y hasta podrías ser su amiga. Pero su folleamiga, jamas. Eso dejemoselo a los chicos del presente y del futuro. 

martes, 20 de agosto de 2013

A veces unos hablan por otros, hoy ella habló por mí

Estuve navegando de página en página hoy por Facebook, matando segundos y leyendo sandeces, entre las cuales encontré este fragmento, que para mí, no es una sandez, más bien es la descripción perfecta a lo que sentí hace poco o tal vez en este momento, lo comparto con ustedes y le doy los créditos a la página que se llama «Sentido anticomún»


"Le escribo para que formalmente, se entere de que le extraño. Extraño hablarle y preguntarle al menos cómo está. En estos días he intentado convencerme a mí misma que luego de dejar claro que nunca hubo un nosotros, me equivoqué de persona. Pero no lo logro concebir, no lo hago, porque no pude haberme equivocado con alguien que hace lo que usted, más que lograr miles de sonrisas, hacer que este pedazo de nada, se sintiera en equilibrio constante. No suena tan teórico si lo lee recordando uno de nuestros besos, créame. Esperé algo que jamás iba a llegar, y de hecho aún no sé ni qué era eso; de todos modos sepa que todo lo que le dije y siento, es en serio, iba en serio. Sé que no soy lo que esperaba y ni siquiera lo que quería, pero tenía la esperanza de serlo, tal vez usted no me dejó, o por alguna razón en el fondo sabía que no serviría de nada, y no lo intenté. No quiero entrar en lamentos, pero lo hago, es difícil, como para quien quiere ver en medio de la oscuridad aún sabiendo dónde se encuentra todo, temiendo dejar caer algo. No era el momento, o simplemente no es la persona, aunque quisiera que fuera así. Hay cosas que no me parecen y nunca lo hicieron, pero prefiero callarlas, para no entrar en situaciones incómodas, ni fastidios. Recuérdeme siempre y no me deje fuera de su vida, finalmente siempre he sido y seré la buena amiga que creo ser, ahí estoy. No olvide el amor que le tengo, ni las tardes y mañanas que pasamos, aunque le sean indiferentes. Un beso y un choque pecho a pecho, con sentimiento a todo."

Laura Varón Osorio
Un descubrimiento el día 20 de agosto de 2013
11:00pm.



miércoles, 5 de junio de 2013

Déjalo ir

Ella lo soltó, porque debía pero no quería. Lo único que conservaba eran tres gotas de cariño y un par de recuerdos felices, así en cámara lenta y con musiquita de fondo. 
Ella lo soltó, porque era el amor a si misma o a él. 
Ella lo soltó y lo envío al vacío porque ya hasta sus amigas habían intentado follarselo y el no se resistiría. 
Soltar a una persona no es atacarse a llorar y llamar a todos los amigos a hacerles drama, no es convertirse en carga para los demás, soltar a una persona es un camino silencioso, que se vuelve venenoso y va haciéndose difícil, nadie lo sabe y nadie va dándose cuenta, es lento, no se menciona al ausente en ninguna conversación, no interesa saber si esta bien, gordo, flaco, vivo o si apareció alguien en su vida, simplemente un día cualquiera, a una hora cualquiera, con un programa de televisión, escuchando alguna canción o desempolvando cartas, de repente llega el recuerdo de esa persona con una sonrisa de nostalgia, sin rencores, tal vez con curiosidad de saber como esta y sobre todo, deseándole el bien. Ahí en ese momento, oficialmente se ha soltado una persona. 

Laura Varón Osorio
27 de mayo de 2013
3:34 am

martes, 5 de marzo de 2013

Eres la botella de Jack Daniel's Tennessee Honey edición limitada en el bar de mi corazón

Hola encantador.
Porque eso eres, un encanto.
En mi escala de valoración de hombres, pasaste de ser el aguardiente al whiskey, eres la botella de Jack Daniel's Tennessee Honey edición limitada. Eres la pimienta de mi vida, picante. Me encantas con tu ropa, con tu música, hasta con tu “guaro”, “farra” y vallenatos. No me preguntes qué rayos hiciste, porque de eso ni yo tengo idea, simplemente el blanco de tus dientes me encanta, me encanta que tengas los dos dientes de adelante más largos que los demás, me encanta que sepas de arte, me encanta que te guste todo lo que te muestro, me encanta reírme horas contigo, no es justo que me encantes tanto desde hace poco. Me encantan tus 1.85 metros, tus manos de papá, solo les falta una argolla, me encanta que te encanten mis manos de tía, me encanta como tomas capuccino, me encanta que uses el sarcasmo porque escupirle y darle patadas a la gente es de mala educación, me encanta como cantas Foster the People, me encanta tu ansiedad cuando piensas, me encanta como te muerdes los labios, me encanta que siempre te comes las mejores cosas sin sentir pesar, me encantan tus besos sexys y suavesitos como un durazno, me encanta tu nieve sabor a frutos rojos, me encantas tanto, que si no te habías dado cuenta, desde que te veo, hasta que nos despedimos, sonrío como no había sonreído hace mucho tiempo, pero ni creas, no eres tan encantador, ni tan sonriente, ni tan guapo como dije, eres orgulloso, narciso, imponente, arrogante y lo peor, quieres ser mi amigo.


Laura Varón Osorio
Jueves 07 de febrero de 2013
11:00 p.m.

viernes, 4 de enero de 2013

PRINCIPIOS PARA UNA AMISTAD



1. Transparencia, déje ver su verdadero "yo" frente a su amigo, si toma pastas o tiene diarrea, por más vergonzoso que sea, lo mostrará a su amigo, sin inconveniente.

2. Seguridad en todos los sentidos, el tema de la confianza, o del lugar que ocupa en la vida de su amigo.

3. No fingir, si le molesta algo, dígalo sin censuras, es su amigo y tiene derecho a saber sus sentimientos buenos o malos. No coma callado, su amigo no es adivino.

4. Sentir confianza y abusar, llegar casa de su amigo y quitarse los zapatos o bañarse, sin necesidad de avisarle que va a pasar la noche allí, decirle que está mal de dinero o de los sentimientos, con lujo de detalles y sin miedo a ser delatado o juzgado más adelante. Que la confianza sobre y mate los celos, si hay celos, no hay confianza absoluta.

5. Si usted ha amado la peor parte de su amigo, créame que merece la mejor parte de este.

6. La reciprocidad, exprese el cariño a su amigo, pero que sea mutuo, no haga el ridículo. Aunque hay formas distintas de mostrar el cariño, por lo menos fíjese que hayan hechos que le demuestren que existe reciprocidad.
Recuerde que debe escuchar a su amigo de vez en cuando, no sea parloteador, eso aburre.

7. Lealtad, este principio es difícil y subjetivo, para mí lealtad es apoyo, bajo cualquier circunstancia, si hay neutralidad será más difícil sentir seguridad de ese amigo, así cometa errores, su amigo se los dirá en secreto, pero lo apoyará ante las miradas y las ofensas del mundo.
Evite hablar de su amigo (ni para bien ni para mal), si de verdad lo quiere, dígale las cosas en su cara.

8. Tolerancia, una amistad no es perfecta, no todos los días las personas están de buen humor, no es necesaria la intensidad o frecuencia, pero el día del reencuentro, todo debe estar intacto y como si no se hablarán desde el día anterior. El distanciamiento no hace que la amistad no sea la misma, no es obligación que sean "inseparables".

9. Sacrificio, si usted sabe que de alguna manera va a lastimar a su amigo con sus acciones o por lo menos cree conocerlo y tiene la leve sospecha, evitelo porque eso genera desconfianza. No indisponga a su amigo y mucho menos sin justa causa. Nadie es adivino, pero uno conoce a sus amigos y también conoce su talón de Aquiles. 

10. Incondicionalidad, no quiero decir que este disponible las 24 horas o los siete días de la semana, eso es imposible, pero si esta en sus manos, dele prioridad a las condolencias de su amigo por encima de eventos o cosas superficiales, sea noble y tiendale la mano.

Para mí son importantes estas diez reglas, son muy estrictas, por ejemplo, un amigo perdona hasta cierto punto, pero de error tras error se pierde el encanto (o el enamoramiento de amistad, como yo lo llamo), a mi parecer, una amistad es muy importante y en ella no deberían existir vicios de la personalidad (orgullo, cinismo, manipulación, conveniencia, interés, sarcasmo, etcétera), a diferencia de una relación sentimental efímera, una amistad siempre nace con ese ideal de que sea “para siempre”, los amigos son esa familia que uno escoge, si usted cumple todas estas reglas, lo felicito, tal vez sea mi amigo, si las cumple al máximo, es mi mejor amigo y si le digo así, es por algo. Si las cumplió a medias, seguramente fue mi amigo o es un conocido. Sostener una amistad pura y sin grietas, es difícil, por eso nadie es tan suertudo de tener más de dos o tres amigos de verdad. Los escritores más importantes a nivel universal, han venerado la amistad, esta entrada es un punto de vista, pero aquí les dejo algunas frases importantes que escogí, de filósofos y escritores referentes a la amistad:

«Un padre es un tesoro, un hermano es un consuelo; un amigo es ambos.»

Benjamin Franklin
(1706-1790) Estadista y científico estadounidense.

«Habla para que yo te vea.»

Sócrates
(470-399 a.C.) Filósofo griego.

«La amistad perfecta es la de los buenos y de aquellos que se asemejan por la virtud. Ellos se desean mutuamente el bien en el mismo sentido.»

Aristóteles
(384-322) Filósofo griego.

«La amistad es una igualdad armónica.»

Pitágoras
(582-507 A.C.) Filósofo y matemático griego.

«La buena y verdadera amistad no debe ser sospechosa en nada.»

Miguel de Cervantes Saavedra
(1547-1616) Escritor español.

«La amistad siempre es provechosa; el amor a veces hiere.»

Séneca
(2-65 a.C.) Filósofo latino.

«La amistad es más difícil y más rara que el amor. Por eso, hay que salvarla como sea.»

Alberto Moravia
(1907-1990) Escritor italiano.

«Amistades que son ciertas nadie las puede turbar.»

Miguel de Cervantes Saavedra
(1547-1616) Escritor español.



Enero 04 de 2013.
Bogotá.
LAURA VARÓN OSORIO

lunes, 15 de octubre de 2012

Una persona

Una persona que era mi casa, mi sala, mi baño, mi mascota, mis libros, mi música, mis ideas, mis sueños, mi alma, mi aliento, mi deseo.
Una persona que estuvo, que está, que no estará, que tal vez esté, que quizás se pierda en el olvido o se salve del rígido tiempo.
Una persona que extrañé, que extraño, que extrañare.
Una persona que fue un momento, un espacio, un tiempo, una costumbre, un destello, una mini eternidad.
Una persona que se unto de tinta y escribió una historia, usó el huellero y dejó mil huellas.
Una persona que miraba con los ojos del alma, que sonreía con la boca del estomago y abrazaba con el corazón.
Una persona que nació un día, vivió tres días y murió toda la vida.
Una persona que es un zombie, tal vez un fantasma, que atormenta, aturde, asusta, espanta.
Una persona letal, venenosa, entradora y experta. Perfecta.
Una persona, eso fuiste para mí.
Eras o eres, eso ni yo lo sé.
Una persona que fue todo y que hoy es nada.



Martes 28 de agosto de 2012.
Laura Varón Osorio

lunes, 20 de agosto de 2012

Mi habitación como mi vida: vuelta mierda.

Hubo una época en que mi habitación estaba tan vuelta mierda como mi vida, habían cajas de domicilios casi pudriéndose por todos lados junto con malas compañías, la alfombra llena de mugre y sin aspirar, igual que esa ola de irresponsabilidad y relajo que me cobijaba, polvo por todos lados causándome rinitis, personas que no aportaban nada valioso, solo intranquilidad, loza tan sucia como mi conciencia, regada por doquier. La cama vivía destendida, tan desatendida como mi universidad.

Hasta que un día, compré una vitrola que venía con un cambio incluido, es decir, me motivo a cambiar todo de posición y a organizar por fin mi habitación. Esta vitrola representaba para mí, las nuevas amistades y oportunidades que tenía en ese momento, la esencia pura y azul que cobijaba mis nuevos días. Esa paz interior que me saciaba la sed de venganza, el rencor y amortiguaba la nostalgia que a veces llegaba en las noches de domingo.

Conocí lo que ahora es más importante es mi vida, la capacidad para afrontar perdidas de poca magnitud, pero que en su momento fueron relevantes.

Aprendí a caminar sola bajo las nubes grises y las azules, a cenar con la mente ocupada. Ya no sentía la sensación de extrañar a nadie, mi plan de minutos se perdía completo por la ausencia de ganas para hacer llamadas.

Lo bonito de esto, es aprender a botar a la basura del olvido esos momentos, así sean buenos pero nocivos al tiempo, que la memoria se empañe y quede como nueva, eso quise hacer. Escapar de la realidad no era la mejor opción, buscar un refugio en bocas ajenas o entregar una gota de amistad a cualquier aparecido... Todo ese guayabo químico con arrepentimientos y lagunas mentales se volvió una rutina degradante y aburrida.

La solución es amarse por encima de todo, volverse un egoísta para sentir que nada toca y todo roza.

Un insensible con corazón de hielo.

Una persona tranquila consigo misma y nada más.